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¿Por qué los lentes esclerales son más cómodos si son más grandes que los normales?
La comodidad de los lentes esclerales radica en su tamaño. A diferencia de los lentes de contacto convencionales o los rígidos corneales que se apoyan directamente sobre la córnea (una de las zonas más sensibles de todo el cuerpo humano), los lentes esclerales están diseñados para no tocar la córnea. Estos lentes se apoyan suavemente en la esclera, que es la parte blanca del ojo, una zona mucho menos sensible al tacto.
Al quedar suspendidos sobre la córnea sin tocarla, se genera un espacio intermedio que se llena con solución salina estéril. Esto significa que tu córnea se mantiene flotando en un reservorio de hidratación constante durante todo el día. Por esta razón, los pacientes que han sufrido con la dolorosa fricción de los lentes rígidos tradicionales experimentan un alivio inmediato con los esclerales. No raspan, no se mueven con el parpadeo y reducen drásticamente la sensación de traer un cuerpo extraño en el ojo.
Es tecnología de precisión diseñada para que olvides que los llevas puestos mientras disfrutas de una calidad visual nítida y estable. Sin embargo, se oxigenan menos. Por lo que hay que ser estrictos con los horarios de uso.
¿Soy candidato a lentes esclerales si tengo queratocono avanzado o un trasplante de córnea?
Sí, de hecho, los pacientes con queratocono avanzado y otras ectasias, o con un trasplante de córnea previo son los que más se benefician de esta tecnología. Cuando el queratocono progresa, la córnea adopta una forma cónica e irregular que hace imposible que un lente armazón común o un lente de contacto blando corrijan la visión de manera óptima, ya que la luz se distorsiona al entrar al ojo.
El lente escleral actúa como una "nueva superficie óptica perfecta". Al colocarse sobre el ojo, el líquido atrapado entre el lente y tu córnea irregular neutraliza por completo las imperfecciones de la superficie corneal. Esto permite que la luz se enfoque correctamente, devolviendo una agudeza visual que muchos pacientes creían perdida. En el caso de los trasplantes de córnea, el lente protege el tejido donado contra la resequedad y el roce de los párpados, mejorando la visión sin poner en riesgo la salud del injerto. Sin embargo hay que ser aún más cuidadosos con la oxigenación.
¿Cuánto tiempo duran los lentes esclerales y cuál es su costo beneficio?
Un par de lentes esclerales tiene una vida útil promedio de entre 1 y 2 años, siempre y cuando se sigan estrictamente las indicaciones de limpieza, mantenimiento y manejo diario. Además de un seguimiento semestral para ver en qué estado se encuentran dichos lentes. Su durabilidad depende del cuidado del material, el cual está hecho de polímeros de alta permeabilidad al oxígeno que resisten los depósitos de proteínas de las lágrimas, pero que requieren soluciones específicas para no rayarse ni desgastarse prematuramente.
En cuanto al costo-beneficio, es fundamental entenderlo como una inversión en tu calidad de vida y autonomía. Los lentes esclerales no son un producto óptico de maquila masiva; son prótesis ópticas diseñadas micrométricamente para la anatomía específica de tu ojo.
Para un paciente que no puede manejar de noche, que sufre dolores de cabeza por el esfuerzo visual o que ve limitada su vida laboral debido al queratocono o al ojo seco severo, recuperar una visión nítida y sin dolor no tiene precio. Además, al evitar la progresión de ciertas molestias y ofrecer una alternativa viable antes de considerar cirugías invasivas como un trasplante, representan la solución más costo-efectiva a mediano y largo plazo.
¿Cuál es la diferencia entre un lente rígido convencional y un lente escleral?
La diferencia principal radica en la zona de apoyo y el tamaño del lente. El lente rígido convencional, también conocido como gas permeable corneal, es un lente pequeño que flota directamente sobre la capa de lágrima que cubre la córnea. Cada vez que parpadeas, este lente se mueve ligeramente para permitir el intercambio de lágrima y la oxigenación del tejido ocular. Aunque ofrecen una calidad de visión excelente para astigmatismos altos o queratoconos iniciales, su periodo de adaptación suele ser más largo debido al roce constante con los párpados.
Elegir entre uno u otro depende enteramente del grado de irregularidad de tu córnea, de la sensibilidad de tus ojos y de tus actividades diarias, algo que determinamos con precisión mediante los estudios de diagnóstico en nuestra consulta.
¿Por qué al principio se sienten incómodos los lentes rígidos y cuánto tarda la adaptación?
Es completamente normal sentir una sensación de arenilla o lagrimeo constante durante los primeros días de uso de los lentes rígidos gas permeables. Esto ocurre porque la córnea y los bordes de los párpados tienen miles de terminaciones nerviosas que detectan el borde del lente cada vez que parpadeas. No se trata de que el lente esté lastimando el ojo, sino de que tu superficie se está acostumbrando a la sensación del lente, algo que puede generar incomodidad.
¿Por qué al principio se sienten incómodos los lentes rígidos y cuánto tarda la adaptación?
Es completamente normal sentir una sensación de arenilla o lagrimeo constante durante los primeros días de uso de los lentes rígidos gas permeables. Esto ocurre porque la córnea y los bordes de los párpados tienen miles de terminaciones nerviosas que detectan el borde del lente cada vez que parpadeas. No se trata de que el lente esté lastimando el ojo, sino de que tu superficie se está acostumbrando a la sensación del lente, algo que puede generar incomodidad.
El proceso de adaptación suele tardar entre dos y tres semanas de uso constante. Durante este periodo, diseñamos un calendario de uso progresivo (por ejemplo, comenzar con cuatro horas el primer día e ir aumentando una hora diaria) para que tu ojo se habitúe gradualmente. Con el paso de los días, el cerebro aprende a ignorar la sensación del lente y la molestia desaparece, permitiéndote usarlos durante toda tu jornada sin inconvenientes. Si la molestia persiste después de este tiempo o produce un dolor agudo, realizamos ajustes milimétricos en el laboratorio para modificar los parámetros del lente.
¿Los lentes rígidos de gas permeables pueden rayar o deformar mi córnea?
Un lente rígido correctamente adaptado no debe rayar ni deformar de manera perjudicial tu córnea. El mito de que estos lentes "rayan el ojo" proviene de adaptaciones realizadas hace años, cuando se optaba por elegir lentes más “planos” por la creencia de que eso detenía el progreso del queratocono. Los materiales actuales son altamente permeables, lo que garantiza que tu ojo respire perfectamente mientras los usas.
Sin embargo, debido a que estos lentes ejercen una ligera presión sobre la superficie del ojo, pueden llegar a moldear sutilmente la geometría de la córnea. Esto es completamente reversible; si dejas de usar los lentes por unos días, tu córnea volverá a su forma original.
El verdadero riesgo ocurre si utilizas un lente mal adaptado que talle directamente el ápice de un queratocono, lo que podría causar una cicatriz corneal. Por ello, realizamos un co-manejo con oftalmología y utilizamos topografía corneal computarizada para asegurar que el lente mantenga siempre el alineamiento óptimo y seguro para tu salud ocular.
¿Puedo usar lentes blandos si tengo astigmatismo elevado o queratocono?
Si tienes un astigmatismo elevado común (astigmatismo regular), existen lentes blandos llamados lentes tóricos que pueden corregir tu visión de manera excelente. Estos lentes tienen un diseño de estabilización para que no giren dentro del ojo y mantengan la graduación exactamente en el eje que necesitas. Sin embargo, si tu astigmatismo es irregular debido a condiciones como el queratocono, los lentes blandos convencionales no son la mejor opción.
Los lentes blandos comerciales son muy delgados y flexibles, por lo que adoptan la forma irregular de la córnea enferma en lugar de corregirla. Imagina colocar una sábana delgada sobre una superficie con baches; la sábana no elimina los baches, solo los cubre siguiendo su misma forma. Lo mismo pasa con el lente blando convencional en un queratocono: la luz seguirá entrando distorsionada. Para estos casos, existen lentes blandos especiales de gran espesor o sistemas híbridos, pero por lo general, los lentes rígidos o esclerales ofrecerán una calidad visual infinitamente superior. En la valoración analizamos cuál es el límite físico de tu ojo para recomendarte el material adecuado.
¿Cuáles son las ventajas de los lentes blandos de hidrogel de silicona modernos?
Los lentes blandos de última generación fabricados con hidrogel de silicona han transformado la experiencia de uso. La principal ventaja de este material es su altísima permeabilidad al oxígeno, la cual es hasta cinco veces mayor que la de los lentes blandos de hidrogel convencional. Esto permite que la córnea reciba el oxígeno necesario para mantenerse transparente y saludable, reduciendo drásticamente el riesgo de desarrollar vasos sanguíneos anormales (neovascularización) o enrojecimiento crónico al final del día.
Otra ventaja crucial es que retienen mejor la humedad interna y son menos propensos a la deshidratación por evaporación ambiental. Esto los hace ideales para pacientes que pasan largas jornadas frente a pantallas de computadora, en oficinas con aire acondicionado o en climas secos como el de la Ciudad de México. Al mantenerse húmedos por más tiempo, la fricción con el párpado disminuye, ofreciendo una comodidad que se mantiene desde la mañana hasta la noche. Además, están disponibles en modalidades de reemplazo frecuente (diario o mensual), lo que disminuye la acumulación de alérgenos y bacterias en la superficie del lente.
¿Es peligroso dormir con los lentes de contacto blandos puestos?
A menos que se trate de lentes de contacto terapéuticos específicamente aprobados por tu especialista para uso prolongado bajo estricta supervisión médica, nunca se debe dormir con los lentes de contacto blandos puestos. Cuando cierras los ojos para dormir, la cantidad de oxígeno que llega a la córnea disminuye de forma natural porque los párpados bloquean el paso del aire. Si a esto le sumas la barrera física del lente de contacto, dejas a la córnea en un estado de hipoxia (falta severa de oxígeno).
El ambiente cálido, oscuro y húmedo que se genera debajo del lente mientras duermes es el ecosistema perfecto para la proliferación de bacterias, hongos o amebas sumamente agresivas que pueden causar úlceras corneales y pérdida permanente de la visión en cuestión de horas.
Quitarte los lentes todas las noches, limpiarlos y guardarlos en su estuche adecuadamente es el hábito de oro que protege tus ojos de complicaciones severas. Tu salud visual depende de estos pequeños pasos diarios.
Me operé con LASIK/PRK y mi visión volvió a empeorar, ¿puedo usar lentes de contacto?
Sí, es completamente posible y es una situación muy común en nuestra práctica. Tras una cirugía refractiva con láser (como LASIK o PRK), la forma natural de la córnea se modifica: el láser moldea el centro para corregir la graduación, dejando una forma alterada que muchas veces resulta en una córnea excesivamente plana en el centro y curva en la periferia, o viceversa. Con los años, algunos pacientes experimentan una regresión de su graduación o desarrollan aberraciones ópticas de alto orden (como ver halos de luz o fantasmas alrededor de los objetos).
Los lentes de contacto blandos comerciales suelen fallar en estos casos porque no se asientan correctamente sobre una córnea modificada por láser, provocando fluctuaciones en la visión e incomodidad. La solución ideal para estos ojos post-cirugía son los lentes esclerales o los lentes rígidos de geometría inversa. Estos lentes están diseñados específicamente para puentear la zona aplanada por el láser y apoyarse de forma estable en la periferia sana, neutralizando las aberraciones y devolviendo la nitidez visual que la cirugía ya no puede proporcionar, todo sin necesidad de someter al ojo a un segundo procedimiento quirúrgico.
Me operé con LASIK/PRK y mi visión¿Cuánto tiempo debo esperar para usar lentes de contacto después de un trasplante de córnea?volvió a empeorar, ¿puedo usar lentes de contacto?
Después de un trasplante de córnea (queratoplastia penetrante o lamelar), el tiempo de espera para adaptar lentes de contacto varía generalmente entre 6 meses y un año. Este periodo depende por completo de la evolución de la cicatrización del injerto, la salud de las células endoteliales y la retirada progresiva de los puntos de sutura por parte del oftalmólogo cirujano. No se puede iniciar una adaptación hasta que el médico especialista en córnea determine que el tejido está completamente estable y es lo suficientemente fuerte.
Es fundamental comprender que casi el 80% de los pacientes que reciben un trasplante de córnea necesitarán usar lentes de contacto especializados (generalmente esclerales) para alcanzar una visión funcional. Esto se debe a que la unión entre la córnea donada y el ojo del paciente casi siempre genera un astigmatismo irregular muy elevado que no se puede corregir con anteojos. Trabajamos en estrecha colaboración con el cirujano corneólogo para iniciar la adaptación en el momento exacto en que sea seguro, garantizando que el lente proteja y oxigene el nuevo tejido sin alterar las suturas ni provocar un rechazo del injerto.
Tengo anillos intracorneales, ¿puedo usar lentes esclerales sobre ellos?
No solo puedes usarlos, sino que la combinación de anillos intracorneales con lentes esclerales suele ofrecer uno de los mejores resultados visuales en pacientes con queratocono. Los anillos tienen la función quirúrgica de aplanar el cono y regularizar la parte central de la córnea para frenar o disminuir la deformación del tejido. Sin embargo, muchas veces la cirugía de anillos no elimina por completo la necesidad de corrección óptica, sino que "prepara el terreno" para que la adaptación del lente de contacto sea más sencilla y exitosa.
El lente escleral es perfecto para ojos con anillos porque su diseño abovedado pasa por encima de toda la córnea, incluyendo el relieve que forman los segmentos de los anillos dentro del tejido. Al no haber contacto físico entre el lente y la zona donde están los anillos, no existe riesgo de que el lente los mueva, los erosione o cause dolor.
Tengo anillos intracorneales, ¿puedo usar lentes esclerales sobre ellos?
No solo puedes usarlos, sino que la combinación de anillos intracorneales con lentes esclerales suele ofrecer uno de los mejores resultados visuales en pacientes con queratocono. Los anillos tienen la función quirúrgica de aplanar el cono y regularizar la parte central de la córnea para frenar o disminuir la deformación del tejido. Sin embargo, muchas veces la cirugía de anillos no elimina por completo la necesidad de corrección óptica, sino que "prepara el terreno" para que la adaptación del lente de contacto sea más sencilla y exitosa.
El lente escleral es perfecto para ojos con anillos porque su diseño abovedado pasa por encima de toda la córnea, incluyendo el relieve que forman los segmentos de los anillos dentro del tejido. Al no haber contacto físico entre el lente y la zona donde están los anillos, no existe riesgo de que el lente los mueva, los erosione o cause dolor.
¿Puedo limpiar mis lentes de contacto con agua de la llave o saliva en una emergencia?
Bajo ninguna circunstancia debes usar agua de la llave, agua embotellada, agua destilada ni saliva para limpiar o enjuagar tus lentes de contacto. Hacerlo es uno de los mayores peligros para la salud de tus ojos. El agua común, por muy limpia o potable que parezca, alberga microorganismos peligrosos. El más temido de ellos es la Acanthamoeba, un parásito que habita en el agua corriente y que tiene una afinidad tremenda por adherirse a los materiales de los lentes de contacto. Si este parásito entra en contacto con tu córnea, puede provocar una queratitis por Acanthamoeba, una infección extremadamente dolorosa, difícil de tratar y que puede causar ceguera o requerir un trasplante de córnea de emergencia.
Por otra parte, la saliva humana está repleta de bacterias de la boca que, al ser introducidas en el ojo a través del lente, encuentran un ambiente cerrado ideal para multiplicarse e iniciar una infección severa. Si te encuentras en una situación de emergencia donde no tienes tus soluciones esterilizadas a la mano, lo único seguro es retirarte los lentes y guardarlos secos en su estuche hasta que consigas los productos adecuados. Es preferible pasar unas horas sin ver bien que arriesgar permanentemente la integridad de tus ojos.
¿Cuál es la diferencia entre la solución multipropósito y el sistema de peróxido de hidrógeno?
La solución multipropósito es el líquido más común del mercado; sirve para limpiar, enjuagar, desinfectar y almacenar los lentes (principalmente blandos o rígidos tradicionales) en un solo paso. Contiene conservadores químicos suaves que eliminan gérmenes cotidianos, pero que a veces pueden causar irritación o alergias en ojos extremadamente sensibles o secos si los residuos químicos se quedan atrapados en el lente.
El sistema de peróxido de hidrógeno es un método de desinfección profunda muy superior, altamente recomendado para lentes esclerales y pacientes con alergias. Utiliza peróxido de hidrógeno puro para burbujear y destruir de forma agresiva virus, bacterias y hongos mediante oxidación, eliminando además las proteínas pegadas.
La gran ventaja es que, al final del ciclo, el lente queda libre de conservadores químicos artificiales, minimizando el enrojecimiento y la irritación ocular. Eso sí, nunca debes aplicar la solución de peróxido directamente en el ojo ni usar el lente antes de que se cumpla el tiempo completo de neutralización, ya que causaría una quemadura química muy dolorosa.
¿Cómo debo limpiar y cada cuánto debo cambiar el estuche de mis lentes de contacto?
El estuche donde guardas tus lentes es el lugar donde pasan la mayor parte del tiempo, por lo que si no se cuida, se convierte en un nido de bacterias invisible que contamina tus lentes todas las noches. Para limpiarlo correctamente, cada mañana, después de colocarte los lentes, debes vaciar por completo el líquido viejo del estuche. Nunca "rellenes" el líquido del día anterior, ya que pierde sus propiedades desinfectantes y acumula gérmenes. Una vez vacío, enjuaga el estuche utilizando solución multipropósito limpia (nunca agua de la llave) y déjalo secar al aire libre boca abajo sobre un pañuelo de papel limpio.
Debes reemplazar tu estuche por uno completamente nuevo cada 2 o 3 meses de manera estricta, o bien cada vez que abras una botella nueva de solución desinfectante (la mayoría de las soluciones de calidad ya incluyen un estuche nuevo en la caja). Con el tiempo, las bacterias forman una capa invisible llamada biofilm en las paredes de plástico del estuche, la cual las protege de los desinfectantes de las soluciones. Cambiar el estuche periódicamente es una medida económica, sencilla y sumamente efectiva para cortar de raíz el ciclo de contaminación de tus lentes especiales.
Si tengo carnosidad, ¿puedo usar lentes de contacto o requiero cirugía primero?
La respuesta depende enteramente del tamaño del pterigión y del grado de inflamación que presente. Si la carnosidad es pequeña, se encuentra confinada únicamente a la esclera (la parte blanca) y no está roja ni activa, es posible adaptar lentes de contacto bajo una estricta supervisión. En estos casos, los lentes esclerales pueden ser una excelente opción, ya que su diseño permite librar la zona del pterigión o modificarse en el laboratorio con un "recorte" especial (llamada muesca) para que el borde del lente no presione ni irrite la carnosidad, evitando que crezca por fricción.
Sin embargo, si el pterigión es muy grande, está muy cerca del centro de la córnea, o se mantiene constantemente inflamado, rojo y causa dolor, el uso de cualquier lente de contacto está contraindicado. La fricción constante del lente o el parpadeo sobre esa zona sobreelevada empeorará los síntomas y acelerará el crecimiento del tejido. En esta situación, el protocolo correcto de nuestro co-manejo es derivarte primero con nuestro oftalmólogo especialista para realizar una cirugía de remoción quirúrgica (con injerto autólogo para evitar que regrese). Una vez que el ojo sane por completo y la superficie esté lisa y sana (generalmente unos meses después), podemos proceder a adaptar tus lentes de forma totalmente segura.